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martes, 7 de enero de 2014
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sábado, 14 de diciembre de 2013
El empleo
El Empleo nos cuenta la historia de un hombre anónimo que realiza su viaje habitual al trabajo, inmerso en un mundo en el que la utilización de las personas como objetos es algo cotidiano. Con humor negro y una mirada crítica sobre el tema, se explora el lugar del ser humano en las sociedades modernas, en busca de una profunda reflexión de la público.
- Oites Tola, muy galleta tu idea de que nos vamos pa Medellín a estudiar el bachillerato en la noturna.
- Pues claro... Matamos dos pájaros de un tiro: hacemos el bachiller y Uribe nos paga cien mil pesos mensuales como informantas.
- Matamos tres pájaros, porque el profesor que nos coja cargadilla lo sapiamos.
- Es que nos toca rebuscar la platica mi estimada Maruja porque ahora con los nuevos decretos del Plan Obligatorio de Salú, el famoso POS, los pobres quedamos como Pirulo.
- Contame bien Tola cómo es la cosa.
- Ay, mijita... Téngase fino porque ya los enfermos vamos a tener que pagar lo
que no incluya el POS, o sea todo lo distinto de Loratadina... Yo por lo menos
ya me dispierto por la mañana, le doy gracias a Dios por tenerme aliviada y le
rezo: Señor, si por pecadora me vas a mandar cualesquier enfermedá, que por
favor esté incluida en el POS.
- Ay, Tola... ¿Qué vamos a hacer? ¿Y qué pasa si uno necesita una cirugía y no
tiene con qué pagar?
- Menos mal el decreto permite que si un paciente no tiene plata, puede pagarle
a la clínica en especie: plasma, un órgano... o servir de material didático pa
los estudiantes de medecina.
- ¿Y entonces qué quedó cubriendo el bendito POS?
- Uñeros, ronchas, orzuelos, verrugas, fuegos, vientos encajaos, hipos, nacidos
recién nacidos y enconos que no superen el tamaño de una moneda de cincuenta
pesos... Ah, y virus nacionales.
- ¿Y los embarazos?
- Los consideran pre-esistencia... Pero tiene otra cosa buena el tal decreto:
un convenio con el supermercado Ésito... Entonces por ejemplo vos llegás a
urgencias con una herida y te cogen 15 puntos, esos puntos los pagás con tus
puntos Ésito.
- ¿Y el Gobierno cómo sabe si uno tiene capacidá de pago?
- Muy sencillo: en el quirónfano, aparte del cirujano y el anastesista, habrá
un delegado de la DIAN y otro de pensiones y cesantías... Pero si tu capacidá
de pago es lamentable entonces llaman un cura.
- Ah, bueno, por lo menos los santos óleos sí los cubre el POS.
- Depende... Si pertenecés al Sisbén no te ponen óleos sino vinilos. Y si te
morís, la anchura del túnel de la muerte también depende de si sos del régimen
contributivo o susidiao.
- ¿Y qué pasa si uno se les muere sin pagar?
- Las EPS van a tener espiritistas en sus departamentos de Cartera, de modo que
te invocarán con güija pa renegociar la deuda y si no, te pasan a cobro
jurídico y te embargan las cenizas.
- Qué ironía:
el Gobierno nos quita la salú y
más sin embargo se opone a la
eutanasia.
- Lo más preocupante de esta reforma es que los médicos que receten cosas
distintas a acetaminofén los van a sancionar: los trasladan pa Venezuela.
Si a usted le parece que leer es aburrido, no lea. Tiene
todo el derecho a no hacerlo. Pero, por favor, cuando le pregunten cuál fue el último
libro que leyó, cuánto tiempo le dedica a la lectura o quién es su autor predilecto,
responda con sinceridad. La nueva constitución no contemplaningún tipo de castigo para aquellos que se
pasan su vida sin tomar un libro en sus manos.
Conteste sin temor: “No leo porque me resulta aburrido.
Prefiero ver televisión, jugar cartas, ir a cine o escuchar música”.
Ahora bien, si ese tipo de pregunta lo incomodan, lo hacen
sentir mal, y usted recurre a las disculpas –luego de ponerse rojo-, piense si
esto se debe aque en realdad, muy en el
fondo, a usted le gustaría leer, le parece “importante” leer, pero aún no ha
adquirido el hábito.
Eso tiene remedio, aunque usted está partiendo de un error. Más
que importante, leer es “interesante”. Tan interesante como ver televisión (y
con muchos canales para escoger).
Pero si insiste en mentir, he aquí una disculpa que a pesar
de lo trillada se puede ajustar a su caso, cualquiera que este sea.
Sencillamente diga: “Me gustaría leer, pero o me queda tiempo”.
Con seguridad le queda tiempo para leer, sin necesidad de
que abandone sus aficiones predilectas. ¿O alguien dijo, acaso, que si uno
decide leer tiene que vender el televisor, quemar el naipe, no volver a cine o
desconectar el aparato de sonido?
Tampoco es cierto (aunque eso dijeran ciertos maestros del
colegio) que hay que leer al menos dos horas al día, y preferiblemente en el
escritorio.
Falso: si sólo tiene 10 minutos al día para leer, vale. Y si
prefiere leer en la tina, no se levante de ahí. Sobre todo si le gusta leer enjabonado.
Ahora bien, ¿qué tal un repaso de su agenda? ¿Quedará aún un
espacio por conquistar? Además de repasar 10 veces el menú, y revisar de arriba
abajo a la gente que entra, ¿qué hace en aquel restaurante mientras le sirven
el almuerzo? Buena opción para descubrir qué pasó con el protagonista de la
novela que lo tiene tan entretenido.
Y en las noches, cuando termina su programa favorito en la televisión,
¿Qué hace mientras el sueño lo domina? No se pierda el desenlace de esa
historia que lo cautiva.
¿Dijo usted que el problema era de tiempo? Con seguridad
luego de repasar mentalmente la agenda, ya ni usted mismo se cree el cuento.
Sólo resta hacer una advertencia: la lectura puede generar adicción.
Pero no hay ningún tipo de contraindicaciones.
Tomado de: Riveros, Jaime; Tovar, Álvaro; Hernández, Myriam.
Lengua viva. Bogotá, Colombia: Libros y Libres S.A, 1994. Págs. 146-147.
Video Tomado de: https://www.youtube.com/watch?v=olgsLjssvlQ
miércoles, 11 de septiembre de 2013
El menú de los
guerrilleros
Cuando el Chè Guevara fue capturado y ejecutado en Bolivia
en octubre de 1967, se suscitó un
misterioso episodio con su diario de guerrillero. Las anotaciones hechas por
Guevara entre el 7 de noviembre de 1966 y el 7 de octubre de 1967 desaparecieron
de Bolivia y fueron publicadas luego en Cuba. Nadie supo cómo llegó a la Habana
el diario del Chè, ni como salió de la paz una copia suya. La versión del
manuscrito que conoce el mundo es auténtica. Pero no completa. Falta en ella
unas pocas páginas, correspondientes a las anotaciones gastronómicas del jefe
guerrillero.
Marzo 5
Nos comimos la última raciónde frijoles. A fin de que no parecieran tan desabridos como los
anteriores, Miguel resolvió prepararlos con una receta de su invención. Tómense
dos zapatos tiernitos, a los cuales se les agregará una media. Arrojados en una
marmita con agua lluvia, se ponen a hervir con algunas hojas de helecho, para
que agarren sabor. Para que agarren sabor las hojas. Como será preciso probar
si la media se encuentra “al dente”, el jefe del grupo escogeráa un vigíaque se haya quedado dormido o a un compañero que haya extraviado el
fusil para castigarlo con tan ingrata tarea. Una vez la víctima pruebe la media
y determine que ya tiene la consistencia deseada, los zapatos serán devueltos a
su legítimo dueño, la media será izada durante toda la noche para espantar
animales salvajes y el caldo resultante se servirá antes de los frijoles. Estos
quedarán primorosamente presentados en las hojas de helecho.
Marzo 31
Por la noche hable con Loro y Aniceto. La conversación fue
muy mala; Loro llegó a decir que estábamos descompuestos. Aniceto se solidarizó
a medias con él, pero luego le confesó a Coco que habían sido cómplices en un
robo de latas.
Con la desaparición de las latas, hurtadas por Loro gracias
al silencio de Coco, solamente nos quedan unas libras de arroz por toda provisión.
Para solucionar los dos problemas, mañana almorzaremos arroz con Loro y el
domingo comeremos arroz con Coco.
Mayo 10
No queda comida aceptable para tres días; hoy el Ñato mató a
un pajarito con la honda. Entramos a la era del pájaro.
Raúl se pidió prepararlo, y lo hizo con todo esmero.
Las alas fueron servidas al escabeche, con la ayuda de una
lupa que aportó Aniceto. La pechuga fue freída en una moneda de veinte y
sorteada entre los compañeros, por ser la presa más apetecida; la ganó Camba,
pero se le fue por el hueco de una muela. En la imposibilidad de rescatarla, me
vi obligado a extraerle la muela. La pechuga fue recuperada y sorteada de
nuevo. Esta vez la ganó Roberto. Lorraine la apasionada, como solemos llamar a
la guerrillera francesa, tuvo que contentarse con un muslo, y a mí me tocó la
rabadilla. Dijo que la próxima vez se pedía el pajarito completo. No sé cómo
vamos a seguirla alimentando.
Mayo 5
Desayunamos tarde. Como a las ocho de la noche. Gregorio había
encontrado un gato extraviado y procedimos a sacrificarlo. El propio Gregorio preparó
unos deliciosos medallones de gato, siguiendo una receta de su madre que
recordaba a medias.
A fin de elaborar este exquisito menú se necesita disponer
de ajo, cebolla, mantequilla, caldo de res, vino, media taza de leche, una
cucharada de crema y otra de harina, panela quemada, perejil picado, una
pequeña dosis de estragón y una caja de
hongos fritos. Para preparar la salsa se echan en un perol, a fuego lento, las
dos cucharadas de mantequilla con panela quemada y se van añadiendo durante dos
minutos el perejil y el estragón. Después el caldo y la harina, previamente desleída
en la leche. Agregado el vino blanco, se revuelve todo y se deja hervir hasta
que espese. Enseguida se vierte la crema.
Es conveniente tener la carne adobada desde la víspera. Se
coloca a dorar en una paila, previamente aliñada con el ajo, la cebolla, sal y
pimienta. Debe dorarse a fuego fuerte y en mantequilla durante doce minutos por
cada lado. Después, a fuego lento, durante un cuarto de hora más. Cuando está
lista la carne, se le agregan los hongos a la salsa y se deja hervir unos
minutos; se baña con ella la carne, cortada en medallones, y se sirve.
Como no teníamos ninguno de los elementos anteriores, y como
además es peligroso hacer hogueras de noche, tuvimos que limitarnos al último
paso: cortamos el gato en medallones y nos lo servimos crudo.
Junio 11
En vecindades a la casa de un campesino, Gregorio logró atrapar
un perro. Llevábamos dos días sin comer y recibimos la llegada de nuestra
primera cena en 48 horas con verdadero alborozo. Gregorio reclamó el derecho a
cocinarlo él mismo, y se lo concedimos. Anunció
que prepararía medallones de perro, de acuerdo con la receta de su adorada
madre.
Pocos instantes después notamos que había desaparecido
Marcos. Se repitió con el perro el
procedimiento culinario del gato, aunque hay que decir que esta vez los
medallones sabían a crinolina: debía tratarse de un perro faldero.
Junio 25
Escuchamos por radio que Marcos desertó y dio a conocer un
comunicado. Declaró que ideológicamente apoyaba a la guerrilla, pero que no volvería
a sumarse a ella hasta tanto no mejorara el menú. Continúa en la clandestinidad.
Julio 2
Fue un día negro. Después de haber almorzado con medallones
de conejo crudo que preparó Gregorio mientras evocaba, llorando, a su madre,
hicimos contacto con una patrulla de soldados: Gregorio se había quedado rezagado,
gracias a que le suministramos en el café una pastilla para dormir, y los
soldados consiguieron atraparlo. Los demás nos habíamos alejado de él varios kilómetros,
pues nuestro propósito era deshacernos de Gregorio para no tener que comer
nuevamente medallones. Por la noche, Gregorio logró volarse de manos de la
tropa y apareció en el campamento con una lechuza bajo el brazo. Hombre ágil,
la había agarrado en la copa de un árbol. Gregorio celebró su regreso
preparando medallones de lechuza, mientras los demás evocábamos, llorando, a su
madre.
Julio 13
Alguien delató a Gregorio y el ejército pudo echarle el
guante de nuevo. Lo encontraron fuertemente amarrado a un árbol grande, cuya ubicación
resultaba muy fácil gracias a la columna
de humo que emitía la hoguera de ramas verdes que el delator encendió cerca al árbol.
También ayudó un aviso de primera página que puso Marcos, en
el cual indicaba con lujo de detalles el sitio donde encontrarían a Gregorio.
Esa noche, cuando pedí al delator que se identificara, todos dimos un paso al
frente.
Julio 19
Marcos se reincorporó a la guerrilla. Con gran alegría recibimos
el retorno de este compañero; no teníamos absolutamente ninguna provisión, pero
Lorraine divisó un quiche que colgaba de la rama de un árbol y lo bajó. Comimos
quiche Lorraine.
Agosto 8
Anoche llegamos cerca a un pueblo. Luego de 24 horas sin
comer, se nos hace la boca agua pensando en las provisiones que podremos
comprar aquí. Me inquieta la presencia de soldados en las calles, pero encontré
la fórmula para evitar problemas: Arregui, que es tan tonto que no despertará
sospechas, llegará solo al pueblo con su mula y comprará los enlatados que
pueda. Le entregue 50 mil pesos para los enlatados y quedamos de encontrarnos
con él mañana, a varios kilómetros de aquí. No queremos que nos sorprenda una
patrulla.
Agosto 9
Según lo planeado. Arregui apareció con su mula en el arroyo
de Ñañahulcuatrañl. Anunció gozoso que había comprado los 50 mil pesos en
enlatados. Cuando abrimos los costales nos dimos cuenta que había cumplido su misión
al pie de la letra. Entre los enlatados que recuerdo, y que arrojamos al arroyo
de Ñañahulcuatrañl para no dejar huellas, estaban “La familia Ingalls”, “Hawai
5-0”, “Perry Mason” y “La Isla de la Fantasía”.
Octubre 7
Se cumplieron once meses de nuestra inauguración guerrillera,
sin complicaciones, bucólicamente. Caminamos durante toda la noche y al as dos
paramos a descansar, pues era inútil seguir avanzando. A las 11 y 45 de la
mañana escuchamos un boletín por la radio donde se informaba que Gregorio había
logrado escapar de la guarnición donde lo tenían detenido. Dejó una carta a su
madre señalando que se reincorporaráa
la guerrilla.
A las 11 y 50 resolvimos entregarnos, por unanimidad.
Tomado de: Samper Pizano, Daniel. Piedad con este pobre huérfano.
Primera edición. Bogotá, Colombia: P &
J, 1984. Pág. 293-299. ISBN: 958-14-0018-4
Imagen tomada de: http://www.soho.com.co/testimonio/articulo/el-menu-selva/25399
martes, 3 de septiembre de 2013
Por: Adela Micha
Monòlogo de una mujer moderna
Son las 6.00 a.m, el despertador no para de sonar y no tengo fuerzas ni para
tirarlo contra la pared.
Estoy acabada.
Quiero quedarme en casa, cocinando,
escuchando música, cantando, etc. Si tuviera un perro, lo pasearía por los
alrededores. Todo, menos salir de casa, meterme en el auto. Y tener que poner
el cerebro a funcionar.
Me gustaría saber quién fue la bruja idiota e imbécil, la matriz de las
feministas, que tuvo la grandiosa idea de reivindicar los derechos de la mujer,
y por qué hizo eso con nosotras, que nacimos después de ella.
Estaba todo tan bien en el tiempo de nuestras abuelas: ellas se pasaban todo el
día bordando, intercambiando recetas con sus amigas, decorando la casa, podando
árboles, plantando flores, recogiendo legumbres de las huertas y educando a sus
hijos.
La vida era un gran curso de artesanos,
medicina alternativa y cocina, sus esposos las cuidaban, amaban, las
comprendían y lo mejor: ¡las mantenían!
Y después se puso mejor, teníamos servidumbre, llego el teléfono, las
telenovelas, la píldora, la tarjeta de crédito, ahora ¡el internet! ¡Cuántas
horas de paz!
Hasta que vino una maldita solterona
marimacho y fea, a la que por lo visto no le gustaba el corpiño, ni dedicarse
al hogar, vino a contaminar a varias otras rebeldes inconsecuentes con ideas
raras sobre “vamos a conquistar nuestro espacio”: ¡Qué espacio ni quédiablos!,¡Si ya teníamos la casa entera! Todo el
entorno era nuestro... ¡El mundo a nuestros pies!
Teníamos el dominio completo sobre los hombres; ellos dependían de nosotras
para comer, vestirse, manejar sus cuentas, y ahora... ¿Dónde diablos están?. No
lo sabemos... Pues ni siquiera nos queda tiempo para ir al almorzar con ellos y
nos la pasamos todo el día tan ocupadas que toca creerles y confiar en ellos.
Después de un largo día acabamos agotadas, exhaustas, ni hacer el amor
queremos, nos duele la cabeza, argumentamos mil estupideces por cansancio...
¿Para qué tanto poder? . ¡Díganme!¡Si ya ni
complacer a nuestro marido podemos!.
Ahora ellos están confundidos, no saben qué papel desempeñan en la sociedad,
huyen de nosotras, como el diablo de la cruz, les damos miedo… ¡tanta
independencia acabo por hacerlos huir!
Tenemos que ser ejecutiva, esposa, madre, hija, amiga, dirigir la oficina,
hacer las tareas de los hijos, velar para que nuestra casa siempre esté
impecable y la empleada no haga estragos, cocinarle de vez en cuando al marido
para que no se aburra ( porque una de dos: o come en la calle o donde la mama,
asistir a reuniones en el colegio de los niños, llevarlos al médico, a la
natación, al karate, a la clase de baile, de violín, etc.
Para colmo tenemos que llegar a casa
primero que nuestro esposo, para alcanzar a darnos un buen baño y nos encuentre
fresca, divina, rozagante, echarnos toooodas las cremas (la humectante de la
noche, la rejuvenecedora, la de las patas de gallina, la de los labios, la de
las mejillas, la de las cejas, la del cuerpo, la de la celulitis, la
antriestrías, la extra humectante para codos y rodillas, etc.)
Fuera de eso estar dispuestas a darle
gusto en la cama porque si no sale a la calle a buscarse una mujerzuela barata,
bruta y que desee ser mantenida.
Ese chistecito acabó llenándonos de deberes. Y lo peor de todo, ¡acabó
lanzándonos dentro del calabozo de la soltería crónica!.
Antiguamente los matrimonios duraban para
siempre. Y ahora si te divorcias hasta hay que mantenerlos o compartir con
ellos la mitad de lo que con tanto esfuerzo has conseguido.
¿Porqué, díganme porqué, liberación
femenina?
Si la mujer, que sólo necesitaba ser frágil y dejarse guiar por la vida,
comenzó a competir con los machos…
Miren el tamaño del bíceps de ellos y miren el tamaño del nuestro. Estaba muy
claro, cada quien en su sitio desde Adán y Eva.
Liberación femenina... ¡esto no iba a terminar bien!.
No aguanto más ser obligada al ritual diario de estar flaca como una escoba,
pero con las tetas y la cola duritas, para lo cual tengo que matarme en el gimnasio,
hacerme mantenimiento en el quirófano, además de morir de hambre, ponerme
hidratantes, anti arrugas, padecer complejo de radiador viejo tomando agua a
todas horas, y demás armas para no caer vencida por la vejez, maquillarme
impecablemente cada mañana desde la frente al escote, tener el pelo impecable y
no atrasarme con las mechas, que las canas son peor que la lepra; elegir bien
la ropa, los zapatos y los accesorios, no sea que no esté presentable para esa
reunión de trabajo, tener que resolver la mitad de las cosas por el celular,
instalarme todo el día frente al PC trabajando como una esclava (moderna, claro
está), con un teléfono en el oído y resolviendo problemas uno detrás de otro,
que además, ni son mis problemas.
Todo para salir con los ojos rojos (por el monitor de la PC, claro, porque para
llorar de amor no hay tiempo).
¡Y mira que antes lo teníamos todo resuelto!
Estamos pagando el precio por estar siempre en forma, sin estrías, depiladas,
sonrientes, perfumadas, uñas perfectas, sin hablar del currículum impecable,
lleno de diplomas, especializaciones y doctorados; ¿para qué? . ¿Para qué mires
alrededor y te veas vieja, fea, sola, acabada, tu marido te dejó, tus hijos
crecieron, se casaron? . ¿y qué?.
Nos volvimos “súper mujeres” . Pero en el fondo aún nos discriminan y tenemos
más responsabilidades que antes y díganme aquí entre nosotras con el corazón en
la mano.... ¿Somos más felices que nuestras madres y abuelas? . ¡Nodo, jamás! .
¡Que va, puro cuento!.
¡BASTA!
Quiero que alguien me abra la puerta para
subirme al auto, que corra la silla cuando me voy a sentar, que me mande
flores, que me lleve serenatas en la ventana, que me haga masajes en la tina y
me trate como su porcelana... Si nosotras ya sabíamos que teníamos un cerebro y
que lo podíamos usar... ¿para quééééé había que demostrárselo a ellos?.
¡Ay, dios mío! son las 6:30 am y tengo que levantarme... ¡que fría está mi
solitaria y grandísima cama...!
Quiero que mi maridito llegue del trabajo, que se siente en el sofá, que disfrutemos
de una cena juntos, que me haga el amor, que me haga sentir mujer... Porque
descubrí que es mucho mejor servirle una cena casera que atragantarme con un
sándwich y una coca-cola light mientras termino el trabajo que me traje a casa.
No, mis queridas colegas, inteligentes, realizadas, liberadas...y abandonadas y
lo peor aún estresadísimas!.
Estoy hablando muy seriamente...renuncio a
mi puesto de mujer moderna. Quiero que me consientan, me traigan el desayuno a
la cama, quiero hacer el amor con ganas, no quiero más celular, estrés,
tránsito enhoras pico, regaños del jefe, reclamos de
mis hijos porque no les prestó la atención que necesitan (¡ya no doy más! ¡Hago
lo que puedo!)..... ¡Quiero una vida tranquila sin llevar a cuestas las
consecuencias de la globalización y la liberación femenina!
¿Alguien más se suma...?
Reenvíalo a todas las mujeres bellas y femeninas que conoces y a los hombres
que creen que no necesitamos de ellos porque somos muy independientes a ver si
les cae la venda de los ojos y nos miman y apapachan aunque sea con una llamada
por teléfono para decirnos que nos necesitan. ¡y que nos aman!. QUE NOS
DESEEN..... ¿Si?
Hace unos meses, fui con mi hija a comprar una cartuchera
para los lápices y bolígrafos de su colegio. Sin dudarlo mucho escogí un
almacén de Totto, marca que me gusta por la calidad de sus productos y la
evolución constante que han mantenido en el diseño de sus prendas y objetos.
Involuntariamente, al revisar el interior de la pequeña bolsa escolar descubrí
un letrero que me dejó perplejo: Hecho en China.
Tuve que hacer de tripas corazón para tratar de explicarle a
la niña el motivo de mi desilusión. Empecé por contarle que durante muchos años
he seguido y adquirido cosas de esa marca y que he visto con gran satisfacción
sus tiendas en otros países. También le conté que hasta ese momento yo creía
que todo lo que ellos vendían se fabricaba en nuestro país, generando empleo y
bienestar para muchos trabajadores colombianos, sin llegar a imaginar que en
realidad provenía de unas fábricas ubicadas en aquel inmenso y lejano país,
donde los empleados trabajan por una miseria y donde muchos de ellos son
tratados casi como esclavos.
Esta historia se me había refundido en los recuerdos hasta
la Navidad pasada cuando, en compañía de mis hermanos, abrimos los regalos y
redescubrí que todas las prendas nacionales (la mayoría de marca Armi) que nos
regalábamos mutuamente, casi sin excepción, venían de China, Vietnam y otros
países cercanos. Al ver su cara de sorpresa les conté lo de Totto; ellos, de la
incredulidad pasaron a la decepción. En medio de la celebración, el tema quedó
convertido en anécdota; sin embargo la historia se repitió esta semana cuando
fui a una tienda de Gef y Punto Blanco a comprar una camiseta. Mientras hacía
fila para pagarla vi una camisa que me gustó y al revisar la etiqueta apareció
nuevamente el inefable letrerito: Hecho en China. No lo podía creer. ¿Gef
también?
Yo sabía que muchas marcas prestigiosas de países
desarrollados, en especial de Estados Unidos, para ahorrar costos en mano de
obra y materiales, elaboran sus productos fuera de sus fronteras, donde la
legislación laboral es más laxa y los salarios paupérrimos (incluso en
Colombia). Lo que ignoraba es que varias de nuestras empresas emblemáticas
traen su mercancía de países asiáticos.
De hecho, según Carlos Eduardo Botero, director de Inexmoda,
“la importación de producto terminado proveniente de China se ha cuadruplicado
desde 2008”. No hay que ser Adam Smith para deducir que esta situación tiene
que repercutir necesariamente en la situación laboral y el desarrollo de
nuestra industria textil, en la cual, según el propio Botero, se han perdido
unos 50 mil empleos en los últimos cuatro años.
Sé que la crisis internacional, la revaluación del peso y
las dificultades con Venezuela han afectado negativamente nuestra economía,
pero también me pregunto: ¿para qué sirvió en este caso la pregonada confianza
inversionista, uno de los huevitos de batalla del ex presidente Álvaro Uribe?
"No os preguntéis qué
puede hacer vuestro país por vosotros. Preguntaos qué podéis hacer vosotros por
vuestro país" John F. Kennedy.
El paísque ha construido mi generación y la
generación que me ha precedido no es muy satisfactorio por varias razones. Los
problemas colombianos identificados hace años no se han resuelto y por el
contrario cada vez parecen agravarse más. Hace más de 25 o 30 años o quizás más
los colombianos soñaban con superar la opresión del narcotráfico y la violencia
urbana; hace 35 años se creía que la guerrilla perdería su capacidad de
operación y de esa forma volvería la paz a las zonas rurales, y que el
desarrollo económico llevaría a Colombia al bienestar general y el UPAC daría casa
a todas las personas.
Los politiqueros prometieron
reducir el desempleo, eliminar la miseria, mejorar los ingresos de los
trabajadores, dar educación básica a todos los niños, eliminar la corrupción.
No eran metas imposibles y en algunos aspectos el país ha evolucionado, pero
sería una estupidez ignorar que la nerviosidady el desasosiego se apoderan de la imaginación de los compatriotas.
No pretendo hacer un ataque
de críticas a los colombianos ni a losque se creen dueños del país, solo quiero que abramos los ojos a una
realidad, que para nuestros vecinos es muy visible, y para nosotros se nos ha
convertido en una costumbre ya que nos conformamos con las cosas malas, con la
corrupción, con la guerra interna, que cada día involucra más colombianos
inocentes, allí cabe preguntarnos al igual que lo hizo William Ospina ¿en dónde
está la franja amarilla? que se supone que representa la riqueza de Colombia en
su gente y territorio.
Otros países que
económicamente viven bien y tienen un estado responsable, saben reaccionar en
bloque ante todo lo que los lesione, no se dejan pisotear porque su gente tiene
orgullo y mucha dignidad.
Entonces porque en nuestra
Colombia Tierra Querida donde la mitad de la población es pobre y donde la tasa
de desempleo es altísima, no nos pronunciamos contra esto, porque ni siquiera
los sectores pudientes se sienten satisfechos debido a que se sienten
desprotegidos.
Cada día se ve más
desprotegida nuestra sociedad, ya que el estado no cumple con los más mininos
deberes. En un país donde hay tanta gente buena y con tanto talento, por qué
siempre sobresale lo malo, por qué siendo Colombia tan rica en su tierra no la
aprovechamos al máximo, por qué los colombianos tenemos que ir a otros lados a
labrar nuestro futuro.
La respuesta es muy
sencilla, el país empezara a transformarse cuando los colombianos cambien esa
mentalidad de pobres, dejen de hacerse los de la vista gorda y tomen conciencia
de que son capaces de tener un país que puede ser mejor.
miércoles, 17 de julio de 2013
Millonaria multa por engaño al consumidor
“Esta es una invitación para que abramos los ojos,
reaccionemos y no nos dejemos meter más los dedos a la boca de las grandes
multinacionales que quieren crecer mucho más sus fortunas a expensas de lo que
sea”
La SIC sancionó por infracciones al régimen de protección al
consumidor a compañías de alimentos.
Una multa por 340 millones de pesos impuso la
Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) a la compañía Pepsico Alimentos
Colombia por no entregar a los consumidores el contenido ofrecido en uno de los
productos que comercializa.
Se trata de la reconocida marca Natuchips Plátano Verde. En
una investigación realizada por la entidad esta determinó que mientras en la
cara principal del empaque del producto se mencionaba que este contenía 51
gramos, en el anverso y en letra pequeña se informaba que el peso era de 43
gramos de plátano verde más una bolsa de salsa de 8 gramos.
La investigación fue realizada con base en una muestra de
125 paquetes en un lote de 15.996 unidades en los que comprobó que se estaba
entregando una cantidad de producto inferior a la ofrecida.
Esta es una decisión de segunda instancia que toma el
organismo, lo que quiere decir que ya no hay lugar a que la compañía interponga
más recursos, con lo cual tendrá que pagar la multa impuesta.
El superintendente, Pablo Felipe Robledo, afirmó que la
multa no sólo debe incentivar a las empresas privadas a abstenerse de realizar
este tipo de conductas que van en contravía del Estatuto del Consumidor, sino
que, además, debe servir para que quienes conozcan de hechos similares lo
denuncien ante esta entidad.
Este caso en el que se ofrece en el empaque un contenido
mayor al que realmente se entrega no es un caso aislado. Por el contrario, se
presenta con frecuencia en toda clase de productos empacados, desde alimentos y
bebidas hasta productos para el aseo personal.
En los últimos días la SIC también impuso otra multa por
117,9 millones de pesos, pero esta vez a la empresa de camarones Gher Asociados
Ltda. porque en el empaque se ofrecía 250 gramos de camarones tigre cuando
realmente sólo se estaban entregando al público 145 gramos.
En el transcurso de la investigación la compañía informó que
recogió la totalidad de los inventarios y que tomó las medidas correctivas.
Este año la entidad reforzó las visitas para verificar el
control de cantidades y medidas en toda clase de establecimientos, desde
grandes cadenas comerciales hasta plazas de mercado. Ni las estaciones de
gasolina se han escapado del control de la Superindustria.
Esta es la historia de Leidy Joanna Baena una mujer de la
comuna 13 de Medellín, quien gracias a
sus capacidades y ganas se ha convertido
en una mujer emprendedora y está saliendo adelante con su empresa de publicidad.
sábado, 15 de junio de 2013
El vocabulario en las redes sociales
El vocabulario de las redes sociales podría traspasar las fronteras debilitando aùn más la ortografía de las nuevas generaciones.
"Si la justicia es para los de ruana, los cruceros son para
los de toga"
Domingo
Hoy atracó el crucero en Cartagena. Lo atracó un señor a
quien no conozco, y eso que trabajo en la rama judicial. En un comienzo pensé
que era el magistrado José Alfredo Escobar; pero como no tenía botines, ni hizo
encarcelar a carpintero alguno, lo descarté. No veo la hora de embarcar. La
verdad es que el país está insoportable. ¿Quién no va a querer irse si, para
empezar, acá no hay quien imparta justicia? En el mar, la vida es más sabrosa.
Tengo mariposas en el estómago por la emoción.
Lunes
Al fin abordamos. Lo de las mariposas en el estómago resultó
ser una intoxicación por un coctel de langostinos y tuve que sentarme como
Santos en la casa de Valledupar. Acudí a ese recurso deposición, pero ya es
caso archivado. Mi cabina es en primera clase porque en eso soy muy
‘angelinista’ y creo que la presidenta de la Corte Suprema no puede andar como
una zarrapastrosa. Tan pronto como llegué me enfundé el bikini –sí, bikini, de
dos piezas, porque nunca he sido mujer de una sola pieza– y me encontré con el
resto de magistradas. Pedimos nuestros primeros daiquirís. Conocimos a unos
ecuatorianos divinos. Uno era juez en Sucumbíos. Me quedé profunda en la silla
asoleadora, delicioso, pero no me eché bloqueador y terminé más ardida que
Uribe con Santos. Ojalá no me queden manchas, porque nada más feo que una
magistrada con manchas. Mañana estudiaré los expedientes.
Martes
El mar estaba tan picado como Andrés Pastrana, y me resbalé
y me caí, y me pegué en toda la popa. Eso me puso de mal genio. Quedé toda
imputada. Para completar me enteré de que en Colombia hay gente rebotada por mi
viaje. Qué rabia. Con este vaivén, la única persona que tiene derecho a
rebotarse soy yo. ¿No saben, acaso, que uno es mejor funcionario cuando
adquiere mundo? Para no amargarme, me bajé en la isla de Arrubla y me fui de
shopping. Demasiado mal genio para mirar los expedientes.
Miércoles
Alejandro salió en mi defensa desde Tunja. Divino. Dijo que
mi viaje era puro ruido y que yo era excelente funcionaria. Estuvo tan amoroso
como cuando defendió nuestras pensiones millonarias. Es triste que en Colombia
no puedan ver a una magistrada en un crucero, con permiso remunerado, sin que
se llenen de rabia. De todos modos “mi procurador hermoso”, como le digo yo, me
mejoró el genio y me gocé el día a fondo. La próxima me lo traigo. Le digo que
‘crucero’ viene de ‘cruzada’ para convencerlo. De resto, almorzamos en la mesa
del capitán, un señor adorado. De noche, lo de siempre: casino y discoteca. No
alcancé a mirar los expedientes. PD: la isla no se llamaba Arrubla sino Aruba.
Jueves
Estoy feliz en el crucero. Pasan copas en bandejas y, como
si se tratara de la misma Justicia colombiana, cada quien puede tomarlas por su
propia mano. El barco avanza a 20 nudos, los mismos que tiene, en promedio, un
proceso en Paloquemao. Una cosa memorable: ¡me animé a imitar a unas turistas
suecas y me bronceé sin nada arriba! Como decían los demás magistrados: no
parecía Temis, la diosa de la Justicia, sino Tetis, la mitológica esposa del
océano. Pero qué diablos. Solo se vive una vez. Por la tarde hicimos concurso
de piñas coladas, y ganó el jurista Jaime Humberto Araque. De premio lo
nombraré magistrado. Mañana miro los expedientes.
Viernes
Si la justicia es para los de ruana, el crucero es para los
de toga. Hemos pasado felices y los magistrados que vinimos al paseo nos hemos
unido mucho. Cuando me pensione montaré mi propia flota de cruceros inspirada
en la rama judicial, con barcos que surquen las aguas a la velocidad de la
Justicia colombiana: es decir, que no anden, que solo hagan agua. Las cabinas
de tercera categoría vivirán hacinadas. Rodrigo y Tomás Jaramillo viajarán en
primera clase sin que nadie los toque. Al primer barco lo bautizaré con el
nombre de ese otro colega al que adoro, ‘Alberto Rojas’, pese a que, más que un
barco, Albertico sea todo un avión. Y expediré la tarjeta ‘Ruth Marina Díaz’
para viajeros frecuentes. (De mañana no pasa la lectura de expedientes).
Sábado
Hoy hice la lista de sitios a los que he viajado desde que
me posesioné y me pasó algo chistoso. Arranqué: Viena, Iguazú, Praga, Budapest.
Y cuando llegué a Ginebra, me antojé de una. Delicioso. Nada como una gin and
tonic bajo el sol. Claro que se me iba yendo la mano y se me fregó la lectura
de los expedientes. Por la tarde, aeróbicos en la piscina, cena con el capitán
y rumba de despedida (en la discoteca).
Domingo
Llegamosa Bogotá.
Qué depresión. Definitivamente prefiero las salas de masajes a las salas de
casación y los bufetes del desayuno a los bufetes de abogados. El escándalo por
el viaje está tenaz. Los hijos de Uribe harán negocio con el cobre que pelé en
estos días. No hablaré con la prensa porque eso es como perfumar al diputado
Rodrigo Mesa. Que más bien agradezcan: en una sola semana acumulé suficientes
millas como para compensar las que el país perdió en el fallo de La Haya.
Lunes
La altura de Bogotá me está matando, y eso que es la única
altura que me queda. Llegué manchada y molida. No veo la hora de largarme al
Congreso en España y dormir en alguna conferencia. Llevaré los expedientes para
leerlos en el viaje.
Tomado de: http://www.semana.com/opinion/articulo/diario-bordo-magistrada-diaz/345716-3
viernes, 17 de mayo de 2013
Por: Vìctor Montoya
Lo que nada nos cuesta, hagámoslo fiesta.
He gastado 25 años de mi vida, un cuarto de siglo, preocupándome
por “tener”; desde pequeño y desde que tenía “uso de conciencia” comenzaba a
hacer mis primeras pataletas para obtener lo que deseaba, un juguete de moda, un
sobrecito de estampas para el álbum, un helado, y todas esas cosas que se nos
antojan cuando somos niños, cuando aún desconocemos la dimensión de todo lo que
nos rodea y de las obligaciones que se
nos vendrán más adelante.
Todos esos objetos que me hacían feliz momentáneamente, felicidad
que duraba hasta que apareciera en la televisión otro juguete nuevo; no duraban
más de una semana en su estado original, porque desde pequeños desarrollamos
ese instinto de desbaratar y acabar todo
lo que nos regalan.
Cuando doy un paso más en mi vida y llego a la adolescencia,
me doy cuenta que esa forma de pensar de
niño no había cambiado mucho, seguía preocupándome en “tener”; tenía que conseguir los tenis de moda, tenía que cuadrarme a una novia, tenía
que tener el último corte de cabello, tenía, tenía, tenía, mi vida estaba
influenciada cada vez más por este verbo. Pero el cambio más significativo y el
paso más grande de niño a adolescente, era que los objetos duraban un poco más
en mis manos y en su estado original, bueno, excepto las novias; y como buen espécimen
de la raza, aun conservaba el instinto de destructor que nos hace diferentes de
las otras especies.
Hoy en día, cuando soy un poco más consciente de la
realidad, y de lo que estamos viviendo, he caído en la cuenta que aún conservo
en mi interior pero en una forma más
racional ese bendito “tener” que me implantaron cuando era chico, pero que para algo me tenía que servir algún
día. Sí, sigo preocupándome en “tener” solo que a diferencia de mis otras
etapas, esta vez sí quiero conservar para
siempre esos objetos que me ha regalado la vida.
Quiero “tener” mi planeta en su estado original, con todas
sus especies animales vivas, con toda su flora y fauna adornando cada línea de
la esfera, con todas sus aguas llenas de pureza y de vida.
Quiero “tener” un planeta en el que pueda traer a un hijo
para que haga sus primeras pataletas para “tener” algo.
Quiero “tener” las fuerzas para comenzar a cambiar ese
instinto de destruir todo lo que nos regalan, porque creemos que lo que nada
nos cuesta…….. ……, pero sí señores esto nos está costando demasiado, nos está
costando el futuro de las próximas generaciones, de nuestros hijos, de nuestra
especie, de
nuestra propia existencia.
Soy una persona sensible ante las injusticias sociales, me gusta colaborar con el prójimo, por eso elegí una carrera social, me sueño ayudando a las comunidades a salir de sus dificultades a través de mi área de estudio. Soy comunicador social - periodista